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En la vida

En la vida

miércoles, 13 de abril de 2011

Uno de los grandes desafíos por los cuales atraviesa la sociedad hoy en día  es  el  divorcio.    Parece  ser  que  ya  no  se ve mucho “fueron felices por siempre”.  Algunos  datos  nos  dicen que en Estados Unidos se separan una de cada dos parejas,  en Europa y en América Latina una de cada cuatro.  Lo  más  triste  es  que  es una   tendencia   en   aumento.
No  pretendo  escribir  acerca  de  las  causas  de  divorcio,  o  si se  puede  o  no  divorciar .  Mi  posición  es  NO   al divorcio,  hay  que  salvar  el  matrimonio,  pero entiendo que hoy  en día muchas  personas  no  tienen  las  herramientas  adecuadas   ni buscan  la  ayuda  necesaria  para  poder  rescatar  su  matrimonio  del  “fuego”,   y  terminan  separado  o en  divorcio. El  matrimonio  no  es  fácil,  requiere  compromiso,  trabajo  y dedicación  diaria  de  los  dos,  no  de  una  persona.
Es  una obligación  de  la pareja mantener  con mucha responsabilidad  el respeto  mutuo,  muchas  parejas  se  ven  afectadas  en el  aspecto  de  violencia,  económicos  y muchas  causas  más.
Muchos  piensan  que  al  divorciarse  su  vida  se  acabó,  que todo  se  ha  derrumbado  y  su  vida  nunca  será  igual,   y  de esta  última  si  estoy  segura  es  que  su  vida  nunca  será  la misma.  Indudablemente  nadie  se  casa  para  luego  divorciarse, todos  soñamos  con  ser  felices  en  el  matrimonio  y  al acabarse el matrimonio  de  tus sueños  lo  que  piensas  es  que hasta  allí  llega  tu  vida  y  que  no  vas  a  poder  rehacer tu vida.   Comienzas  a  ver  el  vaso  medio  vacío,  en  vez  de verlo con  optimismo  y  pensar  que  ahora  tu  vida  puede  ser  mejor porque  ahora  tienes  la  oportunidad  de  decidir cómo  quieres que  sea  tu  vida.
Del  dolor  podemos  aprender  para  no  volver  a  pasar  por situaciones  que  no  nos  gustan  o  no  queremos.   ¿Qué puedes aprender del fracaso?  ¿Qué cosas  no  harías  nuevamente?  ¿Qué  si  harías  a  la  hora  de  establecer  una  nueva  relación?
  
Respondiendo estas preguntas te encontraras con respuestas:

  • Debí haber escuchado a mis padres.”

  • “No  debí  tomar  una  decisión  apresurada  al  casarme.”

  • “No  unirme  en  yugo  desigual.”
En  fin ,  hay  mucha  experiencia  que  queda  del  dolor  para construir  una  nueva  vida.  Recuerda  que   tu  vida  no  termina  hasta  que Dios  decida  llamarte....
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